¿Qué factores deben tenerse en cuenta en depilación láser?
- Edad y sexo:
La presencia de andrógenos (hormonas masculinas) alarga el tratamiento. Por eso los varones requieren mayor número de sesiones a lo largo de un mayor espacio de tiempo. Las mujeres con alteraciones hormonales y las zonas corporales hormono-dependientes (areolas, línea alba, mentón) resultan más complejas de depilar.
- Grosor del pelo:
A mayor grosor y mayor pigmentación, mayor absorción de energía y mejor depilación. El pelo fino absorbe menos energía y se depila peor.
- Densidad de melanina del folículo piloso:
A mayor concentración de ésta, mayor pigmentación de la matriz del pelo y mayor eficacia del Láser. Las canas no responden a este tratamiento.
- Densidad de melanina en la piel:
Cuanto más morena es la piel, mayor riesgo de efectos secundarios. Los fototipos más altos requieren el empleo de Láseres con mayor longitud de onda y con duración de pulso largo.
Profundidad del folículo piloso:
Es importante considerarla para emplear Láseres de mayor o menor penetración.
- Fase de crecimiento:
Se tiende a considerar que la fase anágena, cuando el pelo es de mayor grosor y más pigmentado, es la más adecuada para conseguir resultados óptimos.
- Densidad folicular:
A mayor población folicular, menos dosis de energía.
- Topografía:
Existen zonas que responden mucho mejor que otras. Axilas, ingles y piernas son mucho más agradecidas que la zona facial. El rostro tiene una gran densidad de vello fino y su crecimiento está sujeto a las variaciones hormonales en la mujer durante periodos como la menopausia.